“Me veo como arquero en primera división porque trabajo día a día para eso”

Santiago González, más conocido como “flaco”, es arquero de Ituzaingó y nos contó sobre el torneo de Reserva, las expectativas que tiene de subir a primera, cómo transita la cuarentena y los entrenamientos. “Las rutinas son cortas pero intensas, basado en lo físico. No es lo mismo que entrenar en la cancha que podés trabajar lo técnico porque no todos tenemos el mismo espacio o los elementos necesarios para llevar a cabo lo que pida el entrenador o el preparador físico, además de trabajar en conjunto con el equipo. Nuestro preparador físico, Cristian González, y el entrenador de arqueros, Leandro Monzón, tratan de adaptarse a los espacios que tiene cada compañero y variar los ejercicios para que no se torne monótono”, explica.

Por otro lado, afirmó que actualmente trata de sostener una rutina similar a la que llevaba a cabo antes del aislamiento: “Levantándome y acostándome temprano, cuidándome con las comidas y manteniendo la constancia de los entrenamientos los seis días de la semana, completando con tres clases de arqueros. Tenemos la suerte de entrenar vía Zoom que para lo mental y lo físico nos viene muy bien para olvidarnos un rato de todo esto y poder compartir con el equipo”.

A la hora de definirse, dice ser seguro en el juego aéreo pero, además, “Trato de jugar lo más adelantado posible para reducir espacios a espaldas de mis defensores y ser un equipo compacto. Me comunico bastante con mis compañeros, trato de organizar y ayudar a la línea defensiva. Es un camino largo, tengo muchas cosas que mejorar y aprender. Además, me veo como arquero en primera división, porque es para lo que trabajo día a día con tanta dedicación y empeño. Ojalá se me dé, a lo que a mí respecta voy a dejarlo todo para cumplir esa meta”, afirmó.

Con respecto a su mejor partido, aseguró que fue de visitante contra J.J. Urquiza porque “a pesar de ir perdiendo 1-0 pudimos afianzarnos con el equipo hasta lograr el empate, darlo vuelta y ganarlo 2 a 1. Fue el partido en el que me sentí cómodo y seguro porque pude responder bien, además de poder colaborar con el empate”.

Sobre el Torneo de Reserva, que se vio interrumpido por la pandemia, Santiago expresó: “No se dieron los resultados que esperábamos, pero sabemos que dimos todo para lograr el objetivo. De cada adversidad siempre hay una enseñanza que aprender y para lograr un objetivo es necesario caerse mil veces y levantarse de nuevo, nunca tomarlo como frustración sino transformarlo en ganas de ir por más”.

Santiago no tiene una sola regla para los penales pero sí algunas consideraciones: “Me suelo fijar en el perfil en el cual se posiciona el jugador al patear. También miro a los arqueros europeos, pero en Argentina tengo como referente a Esteban Andrada que es muy completo, que sabe jugar con los pies, va bien de arriba y siempre juega adelantado para achicar los espacios, además de que sabe muy bien cómo reducir los ángulos y la bisectriz. Otro referente es Blas Pisano, que es muy técnico y siempre está bien parado, es una persona con mucha experiencia en el club y en la categoría. Tuve la suerte de entrenar con él, está dispuesto a guiarte y darte consejos para mejorar”.

“Por el gran trabajo físico y mental que conlleva este puesto, te obliga a tener una gran concentración durante todo el partido, aprender a lidiar con la presión de que un mínimo error o desconcentración puede complicar al equipo, además de tener que desarrollar un sentido de autoconfianza, liderazgo y recuperación. El profe Lean siempre está detrás nuestro dándonos consejos, alentándonos emocionalmente y diciéndonos lo que tenemos para mejorar. Es una persona que sabe mucho y sabe cómo transmitir sus conocimientos”, lanzó tras afirmar que los padres siempre apoyaron su decisión de ser guardameta.

“No hay nada más lindo que atajar un penal o tapar esa pelota que parecía inalcanzable, sentir esa adrenalina y la reacción de la gente”, finalizó.

Por Carolina Cabral